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Como palomitas en la sartén
04/01/2007
Diario El comercio
Como palomitas en la sartén
La Casa de Cultura cerró ayer sus talleres infantiles sobre los libros 'pop-up', aquellos que se abren con un salto en tres dimensiones
S. G. M./LLANES
Estallan como las palomitas y suben hacia arriba». Por eso se les llama libros 'pop-up': sus páginas son desplegables, tridimensionales, en movimiento. Este género nació a mediados del siglo XIX y ha sorprendido hasta nuestros días a niños de todo el mundo, como los que han pasado esta Navidad por la Casa de Cultura de Llanes, donde, hasta el próximo día 23, se exhibe una colección privada de libros vivientes y se organizan cuentacuentos y talleres infantiles dentro del programa del Ayuntamiento llanisco para estas fechas.
La exposición pertenece a los madrileños José Luis Rodríguez de la Flor y Beatriz Trueba Marcano, él documentalista y ella profesora de Educación Infantil. Son los comisarios de la muestra y los encargados de guiar a los niños por el mundo de los libros 'pop-up'. Después del éxito de sus talleres, ayer se celebró uno extra fuera de programa.
«Es una actividad muy innovadora porque hay muy pocas posibilidades de que los niños puedan entrar en una exposición y visitarla con un guía. Aprenden mucho y lo que ven les motiva para intentar hacer pequeñas cosas. De hecho, casi todos terminan confeccionando un pequeño librito y hacen cosas sorprendentes», explica Rodríguez.
Gran colección
Beatriz, José Luis y la 'bruja de Porrúa' recibieron a los niños en la segunda planta de la Casa de Cultura y les hicieron viajar al mundo de los cuentos en movimiento. Después les enseñaron la exposición -«una de las mejores de España»- y las técnicas para crear su propio libro 'pop-up'.
El joven público se divirtió conociendo libros sorprendentes de varios países, realizados en distintas épocas y con las técnicas más variadas, algunos de los cuales son verdaderas joyas de este tipo de literatura infantil. En especial, jugaron alrededor de un cuento en carrusel de 'Caperucita Roja' y se asomaron a uno gigante de 'El gato con botas', casi más grande que ellos.

