La
muestra, que permanecerá abierta hasta el 7 de junio, se divide en tres
áreas en las que se distribuyen estas pequeñas obras de arte destinadas
a llamar la atención de los cerca de un millar de personas que, a
diario, pasan por la Biblioteca Pública de Ávila –más de 5.000 de sus
usuarios, son niños-.
La primera de las áreas, en tonos azules,
está dedicada a los autores, a los grandes maestros de la historia del
libro móvil, junto a ediciones originales de sus obras.
La
segunda, en la que predomina el color marrón, está dedicada a las
técnicas y los diferentes métodos de elaboración para crear movimiento
y relieve en las imágenes, mientras que cuentos clásicos como Caperucita Roja o El Gato con Botas
se pueden ver en la tercera parte, en tonos granates, interpretados en
diferentes versiones realizadas por grandes maestros del pop-up.
En
la sala infantil de lectura de la Biblioteca, asimismo, se ha instalado
una mesa con algunos de los ejemplares que en la actualidad tiene este
centro cultural a disposición de los usuarios. “Son muy espectaculares
–indicó el director de la Biblioteca, Jesús Ángel Clerencia- y a los
niños les gustan mucho, pero tienen una vida muy corta, de tres o
cuatro préstamos”.
Así, y aunque ahora “no tienen tanta
calidad”, sin embargo, “sí tienen mucha demanda”. Por ello, la
exposición incluye dos esculturas gigantes, copia exacta de los pop-up
originales, siguiendo sus principios mecánicos y diseñadas para poder
se manipuladas por el público.
C.T.I.