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Prensa escrita
Sueños animados en papel
05/02/2008
ABC
¿Cuál es el libro de su infancia del que guarda un recuerdo más romántico? Seguramente uno de esos maravillosos ejemplares que, con la simple apertura de sus páginas o al accionarlos con los dedos, lograban cobrar vida frente a sus ojos. Los libros «pop-up», o animados, ocupan un lugar preeminente en la memoria por su capacidad para estimular la imaginación y seducir con su belleza.
Con esta premisa llega a la sala Juan Gris de Conde Duque (Conde Duque, 9-11) la exposición «Libros pop-up. Vida en movimiento». Hasta el 23 de marzo, los visitantes podrán realizar un recorrido visual y nostálgico por la propia historia de los libros animados infantiles y juveniles, desde los primeros discos giratorios del siglo XIX a los modernos mecanismos movibles.
Comisariada por Beatriz Trueba Marcano -dueña de la colección- y José Luis Rodríguez de la Flor -documentalista-, esta muestra orientada para todos los públicos se estructura en tres grandes apartados: Autores, Técnicas y Variaciones.
Pero antes de comenzar este romántico viaje por el libro móvil, adentrémonos en su historia. Aunque uno de los mayores exponentes de este tipo de ejemplares es el Reino Unido -incluso cuentan con un hospital dedicado a recuperarlos-, editoriales españolas, la mayoría afincadas en Cataluña, han llenado también muchas estanterías.
Y fue con la llegada de nuevos conceptos pedagógicos, allá por la primera mitad del siglo XIX, cuando se decidió combinar la enseñanza y el entretenimiento. Entonces, muchos creadores y artistas descubrieron un campo insospechado que fue ganando las simpatías del público joven con sus producciones llenas de imaginación y fantasía. Ya a partir del siglo XX, continúa la evolución de los libros vivientes y se establecen como género propio de la narrativa infantil y juvenil.
En el primer apartado de la exposición se muestran los grandes maestros de la historia del libro móvil junto a ediciones originales de sus obras. Es el caso de Dean, firma de papel afincada en Londres; «The Showman´s Series III», de Franz Bonn, uno de los primeros libros animados comercializado en Estados Unidos; «Jack and the Beanstalk», de McLoughlin (1897); «Pinnocchio» (1932), de Harold Lentz; «Goldilocks and the Three Bears», de Patricia Turner (1947); «Pulgarcito», de Voitech Kubasta (1960)...
En el segundo apartado se exhiben diferentes técnicas. Así, a través de un grupo de libros se muestran distintos métodos de elaboración para crear movimiento y relieve en las imágenes: de tablas y cintas, de solapas, troquelados, de serpentinas, desplegables, panorama...
Por último, se presentan dos cuentos clásicos -«Caperucita Roja» y «El gato con botas»- interpretados en diferentes versiones realizadas por grandes maestros del pop-up.
Además, para facilitar su carácter interactivo, se han creado dos estructuras gigantes, copia exacta de los libros originales, que el público podrá manipular para descubrir sus principios mecánicos.

