Puri Sánchez nace en Valdemierque, pueblecito salmantino en las cercanías de Alba de Tormes.
En 1980, en Madrid y desde el recuerdo, empieza a pintar momentos de su infancia vividos en el pueblo, y así, uno tras otro, va cubriendo los lienzos con escenas que ya sólo quedan en la memoria: costumbres festivas, religiosas, faenas del campo, etc.
En 1981 realiza su primera exposición en Salamanca y hasta hoy se cuentan más de 20 individuales y otras cuantas colectivas en diferentes pueblos y ciudades.
Entre otros críticos que han hablado de su obra se encuentran José Mª Valverde, José Antonio Gabriel y Galán y Joaquín Díaz.
Conocer el mundo rural es una guía didáctica sobre la vida y costumbres de los pueblos castellano-leoneses, basada en su obra y en la que también han participado Carlos J. Martín Martín y Mercedes Antón Nieto.
En 1997 publica su segundo libro Oficios que se pierden en el que se recogen 54 oficios pintados y recreados literariamente con sus vivencias.
Su obra se completa con una serie de 52 rincones y monumentos de Salamanca y otra con más de 80 juegos, desconocidos en su mayoría para los niños de hoy. Esta entrañable serie, de la que parte nuestra Exposición, se recrea toda ella en los rincones que guardan su infancia y se acompaña de una rica colección de juguetes de la época que con gran mimo ha sacado del olvido para volver a vivir, y poder transmitir, los profundos sentimientos de ilusión con los que todos hemos soñado.
En 1980, en Madrid y desde el recuerdo, empieza a pintar momentos de su infancia vividos en el pueblo, y así, uno tras otro, va cubriendo los lienzos con escenas que ya sólo quedan en la memoria: costumbres festivas, religiosas, faenas del campo, etc.
En 1981 realiza su primera exposición en Salamanca y hasta hoy se cuentan más de 20 individuales y otras cuantas colectivas en diferentes pueblos y ciudades.
Entre otros críticos que han hablado de su obra se encuentran José Mª Valverde, José Antonio Gabriel y Galán y Joaquín Díaz.
Conocer el mundo rural es una guía didáctica sobre la vida y costumbres de los pueblos castellano-leoneses, basada en su obra y en la que también han participado Carlos J. Martín Martín y Mercedes Antón Nieto.
En 1997 publica su segundo libro Oficios que se pierden en el que se recogen 54 oficios pintados y recreados literariamente con sus vivencias.
Su obra se completa con una serie de 52 rincones y monumentos de Salamanca y otra con más de 80 juegos, desconocidos en su mayoría para los niños de hoy. Esta entrañable serie, de la que parte nuestra Exposición, se recrea toda ella en los rincones que guardan su infancia y se acompaña de una rica colección de juguetes de la época que con gran mimo ha sacado del olvido para volver a vivir, y poder transmitir, los profundos sentimientos de ilusión con los que todos hemos soñado.

