Una exposición lúdica que rescata del olvido los juegos y juguetes de nuestros padres y abuelos.
Un recorrido por los escenarios de la vida rural hacia 1950 que nos llevará a recuperar los juegos tradicionales a través de un formato expositivo actual, en el que encontramos estructuras lúdicas, audiovisuales e interactivas.
El repertorio de juegos que encontramos es casi innumerable, muchos han llegado a nuestros días, otros se han perdido y de ellos apenas queda el recuerdo. Juegos de niños (las canicas, el trompo, la peonza...), de niñas (las tabas, la comba, el corro...), mixtos (el escondite, el pañuelo...); juegos de destreza, de ingenio, de agilidad, de coordinación..
Una exposición donde grandes y pequeños podrán compartir una experiencia lúdica y apasionante.


