Un ensayo fotográfico desarrollado en clave casi literaria que discurre por un Marruecos contemporáneo.
El fotógrafo Alfredo Cáliz no presenta un Marruecos congelado en el tiempo, revestido de los estereotipos, sino que sus fotografías son reflejo de su experiencia personal, una experiencia crítica que le permite modificar la manera de aproximar los temas y le obliga a reflexionar sobre las soluciones formales necesarias para representarlos.
La exposición reúne más de cincuenta instantáneas en blanco y negro sobre el país vecino. Las imágenes, producto de los quince viajes que el fotógrafo ha realizado en los diez últimos años, muestran la vida de trabajadores, jóvenes, niños, campesinos, mujeres y ancianos.


