Un recorrido por un período del arte particularmente fértil e
interesante a partir de la segunda mitad del siglo XX en el estado
español.
Una exposición que recoge casi medio centenar de obras de grandes genios de la pintura española. Desde las vanguardias y Picasso, Miró y Dalí, pasando por Clavé, Millares, Saura, Feito, Tàpies, Canogar, Guinovart, Ràfols-Casamada, Hernández Pijuan, Palazuelo, Chillida, Mompó y terminando con las nuevas generaciones: Gordillo, Plensa, Barceló...
La muestra comienza con Pablo Picasso y aunque sea un tópico decirlo, con él, hace algo más de un siglo, emprezó todo. En la encrucijada de los dos siglos, sabe transitar, soberano, del naturalismo al cubismo. La colección se cierra –se abre– con Miquel Barceló. Se cierra con él porque es evidente que con él culmina en nuestra escena una tradición de pintura muy pintada. Y se abre con él porque Barceló es, a sus cincuenta y dos años de edad, alguien de quien aún se puede esperar mucho*.
*Texto de Juan Manuel Bonet
Una exposición que recoge casi medio centenar de obras de grandes genios de la pintura española. Desde las vanguardias y Picasso, Miró y Dalí, pasando por Clavé, Millares, Saura, Feito, Tàpies, Canogar, Guinovart, Ràfols-Casamada, Hernández Pijuan, Palazuelo, Chillida, Mompó y terminando con las nuevas generaciones: Gordillo, Plensa, Barceló...
La muestra comienza con Pablo Picasso y aunque sea un tópico decirlo, con él, hace algo más de un siglo, emprezó todo. En la encrucijada de los dos siglos, sabe transitar, soberano, del naturalismo al cubismo. La colección se cierra –se abre– con Miquel Barceló. Se cierra con él porque es evidente que con él culmina en nuestra escena una tradición de pintura muy pintada. Y se abre con él porque Barceló es, a sus cincuenta y dos años de edad, alguien de quien aún se puede esperar mucho*.
*Texto de Juan Manuel Bonet

