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La Codorniz d’Enrique Herreros

La esencia de 'La Codorniz'

20/02/2008
La voz de Asturias


La esencia de 'La Codorniz'
El Centro Municipal de Arte y Exposiciones (CMAE) de Avilés acoge desde ayer una muestra de portadas de Enrique Herreros
20.02.08 -

Lugar: Centro Municipal de Arte y Exposiciones (CMAE) de Avilés (Llano Ponte 49).

Fechas: hasta el 19 de marzo.

Horario: de lunes a sábados, de 11 a 13 y de 18 a 21 horas.
Durante décadas, el semanario 'La Codorniz' protagonizó un pequeño (o gran) milagro dentro de un contexto político y social por naturaleza contrario a su espíritu libre. Sus páginas utilizaron el humor como particular caballo de Troya para reflejar desde dentro su mirada crítica con la España de la época y el contexto internacional, o para anticipar algunas cosas que vendrían después. Y buena prueba de ello fueron sus portadas. El Centro Municipal de Arte y Exposiciones (CMAE) de Avilés acoge desde ayer una muestra de cincuenta de ellas, apenas una pequeña reseña de las realizadas desde 1945 hasta 1958 por Enrique Herreros, referencia del humor y el diseño gráficos en España.

Hombre de cine (mundo en el que desempeñó los más variados oficios), fotógrafo, grabador, vanguardista y montañero enamorado de los Picos de Europa, Herreros fue un personaje multidisciplinar que encontró en las portadas de 'La Codorniz' un medio para expresar todas sus inquietudes. Utilizando la técnica del 'collage', compuso algunas páginas que ya son historia del diseño gráfico, ejercicios de ingenio y originalidad que pudieron con la estrechez de miras de la censura y dotaron de un sello propio a una publicación que presumía de ser «la revista más audaz para el lector más inteligente», tal y como rezaba su subtítulo.

La muestra inaugurada ayer en el CMAE, que se podrá ver hasta el próximo 19 de marzo, ofrece un recorrido por algunas de las creaciones más importantes de Herreros para 'La Codorniz'. La exposición se divide en varias partes. En una de ellas, las portadas destilan el humor crítico del autor sobre los comportamientos sociales de la época. Son las portadas más directas, en las que el humor se dibuja con trazo más grueso, y por ello resultan también las más fáciles de ver. Un ejemplo. Su crítica al tráfico moderno la visualiza con una calle llena de vespas, el medio de locomoción de moda en esos años. Igualmente humorísticas resultan otras portadas en las que Herreros utiliza elementos más simbólicos y abstractos. A través de ellos reflexiona sobre las consecuencias de la postguerra mundial, los complejos humanos o el mundo animal.

Especialmente atractivas resultan las portadas que Enrique Herreros dedicó a la figura de la mujer, que muestran unas protagonistas adelantadas a su tiempo, mujeres fuertes, seguras de sí mismas y conquistadoras de los espacios que entonces todavía eran coto cerrado de los hombres. En estas composiciones, el hombre aparece como un ser acomplejado y triste, que no duda en negarle el asiento a la mujer para subirse a él y ponerse a su altura.

Vanguardias

La influencia de surrealismo y de los movimientos de vanguardia es evidente en otras composiciones. En ellas, el creador presenta el mundo como un espacio oscuro y misterioso a través de personajes grotescos que dejan en el espectador un sentimiento de extraño desasosiego. La incomprensión se convierte en estas portadas en el arma principal de Herreros, la artífice del milagro de que, semana a semana, 'La Codorniz' llegara puntual a su cita con sus lectores y se convirtiera en un referente inexcusable para las generaciones venideras.

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